A raíz y a la luz de lo que profetizaron en la Sagrada Escritura hombres de parte de Dios, mucho tiempo atrás respecto de los últimos tiempos, tanto en el Antiguo Testamento como del Nuevo, comprobamos que todo se va cumpliendo; porque la palabra de Dios permanece para siempre. Y es el mismo Dios el que dice: “ Yo anuncio desde el principio lo que ha de venir, y todo cuanto diga se cumplirá.” Estamos viviendo tiempos de apostasía y de incredulidad, tiempos de confusión, de grandes tormentas y de tornados por todas partes, tiempos de desorden y de inestabilidad, tiempos de falsos profetas y falsos doctores, tiempos de desamor, tiempos de persecución religiosa, tiempos calamitosos de terremotos y de desorden mundial. Hace l977 años que Jesucristo nos advirtió en el Capítulo 24, del Evangelio de S.Mateo, todo cuanto ha de ocurrir en los últimos tiempos, y de entre todas las cosas graves, dijo: “ Surgirán numerosos falsos profetas, que arrastrarán a muchos- débiles en la fe- al error” Y esta Buena Nueva del Reino será proclamada en el mundo entero, en testimonio a todos los pueblos. Entonces vendrá el fin.” Y el Evangelio ha sido proclamado ya a todas las naciones y pueblos por los medios amplios de comunicación existentes, tanto de la televisión, como de los numerosos viajes de S.S. el Papa Juan Pablo,II. Y del actual Papa Benedicto XVI que viene haciendo lo mismo. A todas partes del mundo ha llegado ya la Evangelización y el conocimiento de Cristo; aunque una cosa es que Cristo y su Evangelio haya sido proclamado por todo el mundo y otra es que todos lo hayan aceptado.
En la Biblia o Sagrada Escritura nos dice Dios Espíritu Santo: “ por medio de la pluma de San.Pablo que profetizó diciendo: “ Vendrá el tiempo en que no soportarán más la sana doctrina, apartando la verdad el oído…se amontonaran maestro -falsos doctores- El Espíritu dice claramente que en posteriores tiempos habrá quienes apostarán de la fe, prestando oídos a espíritus de engaño y a doctrinas de demonios.” Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos. No os dejéis llevar de acá para allá por doctrinas abigarradas y extrañas.
” El Apóstol Pedro también nos advirtió diciendo: “ Hubo y habrá entre vosotros falsos profetas o doctores, que introducirán furtivamente sectarismos perniciosos, y llegando a renegar del Señor que los rescató, atraerán sobre ellos una pronta ruina. Muchos le seguirán en sus disoluciones, y por causa de ellos el camino de la verdad será calumniado.
Cristo nos advirtió del peligro de los falsos doctores diciéndonos:” Estad en guardia, que nadie os induzca en error.” Y lo mismo nos advierte su Apóstol: “ Estad en guardia, no sea que -los falsos doctores- os arrastren consigo por sus errores y caigáis del sólido fundamento en que estáis. Antes bien, creced en la gracia y en el conocimiento de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo.” San Pablo también nos dice igual que S. Pedro, “llenaos del conocimiento de Dios, creciendo en Él y en su gracia.” Pues, del conocimiento de Dios y viviendo su gracia santificante en nuestra alma, depende que no seamos extraviados de la verdad y de la sana doctrina que santifica y salva.
Por eso, todo el que va más adelante (con doctrinas erróneas) y no permanece en la enseñanza de Cristo, no tiene a Dios, el que permanece en la doctrina, ese tiene al Padre y también al Hijo,.” Estamos viviendo los últimos tiempos que los profetas y Cristo han anunciado, respecto de la apostasía y de la incredulidad, la maldad se extiende por toda la tierra, permitiendo por decreto las naciones la ley del aborto libre, por lo que cada vez también con el consentimiento de los propios padres se asesina más inocentes dentro del claustro materno, criaturas que claman al cielo, de las cuales Dios pedirá a todos los que transgreden el quinto mandamiento inexorable cuenta. La señal del gran día del Señor está cerca. Sucederá gran tribulación para toda la humanidad, véase Sucederá en toda la tierra tres días seguidos de densas tinieblas. Pero antes de que Jesucristo venga en su gloria acompañado de sus ángeles, para el juicio final de las naciones Dios usará de misericordia enviando desde el cielo a los dos testigos Elías y a Henoc, para restablecer el amor de los padres con el de los hijos y el de los hijos con el de los padres., a fin de que viniendo Dios no hiera la tierra toda. En la segunda venida de Cristo serán exterminados todos los impíos y malvados impenitentes, y ateos enemigos acérrimos de Dios.
Serán días terribles para toda la humanidad, y si aquellos días no fueran acortados nadie se salvaría; mas por razón de los elegidos serán acortados esos días.” Entonces en aquel día Israel se convertirá al Señor y oirá su voz, y le lloraran por haberle traspasado en la Cruz. Y todo Israel será salvo.














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