RSS

Imprime

Artículo de opinión: Inmaculada Concepción

Dom, Sep 28, 2008

Manuel Lobato

Artículo de opinión: Inmaculada Concepción

Por Manuel Lobato.——-

La Inmaculada Concepción fue un privilegio singular por el cual la Santísima Virgen María, en previsión de los futuros méritos de su Divino Hijo Jesucristo, fue concebida en el seno de su madre Santa Ana, libre de pecado original. Según lo había predicho y anunciado Yahvé Dios a la serpiente, diciéndole: “Pondré enemistad entre tí y la mujer, y entre tu linaje y su linaje, éste te aplastará la cabeza”. (Gén.3:15;)

La Mujer es la Madre de Jesucristo, María, que más tarde fue concebida Inmaculada, y que por la pureza de su santidad, (S.Luc.1:28;) es enemiga cien por cien del demonio, al cual venció por su propia virtud Cristo.

La Iglesia y los fieles desde el primer siglo del cristianismo, siempre creyeron en la Inmaculada Concepción. Por consiguiente, debido a su pureza Ella fue enemistada totalmente con el demonio, lo cual no podría ser, si en un instante siquiera hubiese estado bajo su dominio con la mancha del pecado original con el que nacemos todos. (Salm.50:7;)

Desde los primeros siglos, España tiene por su Patrona principal a la Inmaculada Concepción, que viene celebrándose el 8 de Diciembre, con una devoción especialísima. Saludándose los cristianos recíprocamente, unos a otros desde entonces, con el “Ave María Purísima”, cuya contestación era y es: “Sin pecado concebida”.

Fue el entonces S.S. el Papa Pío IX, el 8 de Diciembre de 1858, quien definió el dogma de la Inmaculada Concepción, que hasta entonces no había condenado por herejes a los que la negasen. Este dogma de fe fue acogido con extraordinaria devoción y regocijo en todo el orbe católico con las siguientes palabras: “Para honor de la santa e indivisa Trinidad, para gloria y ornamento de la Virgen Madre de Dios, (S.Luc.1:43;) para exaltación de la fe católica y acrecentamiento de la religión cristiana. Con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra declaramos, proclamamos y definimos que, la doctrina que sostiene que la Beatísima Virgen María fue preservada Inmune de toda mancha de culpa original desde el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios Padre. Omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, revelado desde el principio por Dios, (Gén.3:15;) debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles”. (Denz.1641).

Un siglo después de haberse definido como dogma de fe su Inmaculada Concepción, la Virgen María se apareció en la gruta de Massabielle, cerca de Lourdes (Francia) a la vidente Benardette Soubirous, siendo pastora y preguntándole ella a la Señora que, ¿Quién era? La Virgen le contestó diciéndole: “Yo soy la Inmaculada Concepción”. La llena de gracia de la Virgen María, (S.Luc.1:28;) desde el primer instante de su concepción, no significaba una santidad normal y corriente, sino una santidad especialísima privilegiada revestida del máximo honor y grados de santidad. Y convenía que fuera así de Inmaculada porque se trataba de acoger en su seno al Verbo de Dios tres veces santo, (Is.6:3;) lo cual exigía compatibilidad de pureza entre lo divino y lo humano. Tan santidad en Ella constituían las óptimas condiciones necesarias de pureza como convenía para ser la Madre del Verbo de Dios a encarnar en Jesús. De ahí que al visitar Ella a su prima Isabel que estaba en cinta desde hacía seis meses, ésta llena del Espíritu Santo, le dijera: “¿De dónde a mí que la Madre de mi Señor venga a visitarme? (San Luc.1:43;).

Escrito por:

ROC - ha escrito 808 post en La Voz de Utrera.


Contactar con el autor

Otras Noticias

Visto 1423 veces

Escriba un Comentario

wp-postviews.php